martes 31 de mayo de 2011

El nuevo mundo




San Benito encontró un mundo social y materialmente arruinado, y su misión fue ponerlo otra vez en su lugar, no con métodos científicos, sino con medios naturales, no con la pretensión de hacerlo en un tiempo determinado o utilizando un remedio extraordinario o por medio de grandes gestas, sino de un modo calmo, paciente y gradual, trabajo que muy a menudo permaneció oculto hasta que estuvo terminado...




Se veían hombres silenciosos en el campo o en el bosque, excavando, desenterrando y construyendo, mientras que otros hombres silenciosos, que no se veían, estaban sentados en el frío del claustro, cansando sus ojos y concentrando sus mentes en copiar y recopiar penosamente los manuscritos que se habían salvado.




Ninguno de ellos protestaba por lo que hacía, y poco a poco los bosques pantanosos se fueron convirtiendo en ermita, casa religiosa, granja, abadía, pueblo, seminario, escuela y por último en ciudad.




John Henry Newman

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada