
Soy un hombre que se considera de izquierdas y, al mismo tiempo, tiene al aborto como una de las máximas manifestaciones de la manipulación del ser humano. Desde mi punto de vista aborto e izquierda son incompatibles. La extensión de los derechos y la igualdad son completamente contrarias a las posiciones proabortistas, que tengo por marcadamente fascistas. Por ese motivo, y para que pueda verse que la tradición socialista y feminista no fue abortista en sus orígenes, os adjunto unas breves citas de grandes feministas.
Susan B. Anthony
En su publicación, «La Revolución» escribe:
«¿Culpable? Sí. No importa cual sea el motivo, amor sin cuidado, o un deseo para salvar del sufrimiento en los inocentes no nacidos, la mujer que comete tal acto es culpable. Será una carga de conciencia por vida, será una carga para su alma al morir; pero, oh, doblemente culpable es aquél quién…..la llevó a tal desesperación que le provocó tal crimen!
.»
El aborto se consideraba como «matar un bebé.»
La Revolución 4(1):4 8 de julio de 1869.
Elizabeth Cady Stanton
Ella clasificó el aborto como una forma de «infanticidio». La Revolución 1(5):1 5 de febrero de 1868.
«Cuando consideramos que las mujeres son tratadas como propiedad, es degradante para las mujeres que tratemos los hijos como una propiedad que se puede desechar como queramos.»
Carta a Julia Ward Howe, 16 de octubre de 1873, grabado en el diario de Howe en la Libreria de la Universidad de Harvard Stanton y el periódico de Anthony, La Revolución, y la mayoría de las publicaciones feministas del siglo XIX rehusaron unirse a la costumbre de entonces de imprimir avisos ligeramente disfrazados en los patrones de abortivos medicinales.
Victoria Woodhull
La primera candidata presidencial era gran oponente del aborto.
«Los derechos de los hijos como individuos comienzan en el feto». Semanal de Woodhull y Claffin 2(6):4 24 de diciembre de 1870
«Cada mujer sabe que si fuera libre ella nunca cargaría un hijo(a) sin desearlo(a), ni pensar de matarlo(a) antes de nacer».
Nocturno El Estandard Wheeling West Virginia 17 de noviembre de 1875
Emma Goldman
«Las costumbres de lograr abortos ha llegado a tales proporciones aterradoras en América como fuera de la credulidad… Tan grande es la miseria de las clases trabajadoras que diez y siete abortos se cometen en cada cien embarazos».
Madre Tierra, 1911
Sarah Norton
«Los asesinos de bebés practican su profesión sin impedimento alguno, es una carnicería abierta sin restricción… ¿No hay remedio alguno para todo este crimen anti-natal de bebés?… Tal vez llegue el día cuando…una madre no casada no sea odiada por su maternidad… y cuando el derecho de los no-nacidos a ser nacidos no sea rechazado o interferido».
Semanal de Woodhull y Claffin, 19 de noviembre de 1870
Mary Wollstonecraft
A principios de 1792, Mary Wollstonecraft escribió: «Una vindicación de los Derechos de la Mujer», el cual Susan B. Anthony admiró lo suficiente como para realizarlo en La Revolución. Después que la explotación sexual de la mujer lo desacreditó, en términos severísimos del siglo XVIII, ella escribió:
«Las mujeres se están transformando, consecuentemente, más débiles…de lo que deben ser…no teniendo suficiente fortaleza se desembarazan de la primera función de una madre; lo que es sacrificio lo convierten en un lascivo de afección maternal…destruyen el embrión en el vientre o lo botan cuando nace. Ante todo la naturaleza demanda respeto, y aquellas que violan sus leyes raramente las violan con impunidad (sin castigo)».
Matilde Gage
«[Este] asunto yace mas profundamente en los errores de mujeres más que ninguna otra causa…Dudo no asertar que la mayoría de [la responsabilidad de] este crimen yace en la puerta del sexo masculino».
La Revolución 1(14):215-6 9 de abril de 1868
Alice Paul
Autora de la original Reforma de los Derechos Humanos (1923) se opuso al nuevo concepto que mas tarde vinculara el E.R.A. con el aborto. Una colaboradora recuerda lo que ella decía:
«El aborto es lo último para abusar ilegítimamente a la mujer»

6 comentarios:
No soy partidaria del aborto, sino mas bien de la prevención y de una información veraz, pero si aún así se produce el embarazo no deseado, cada caso es un mundo, cada mujer está rodeada de distintas circunstancias, y es ella, la que en última instancia, debe decidir. Seguramente, no será un plato de buen gusto, y siempre lo tendrá presente, pero yo respeto la decisión final de la mujer en cuestión. Saludos
Acabo de descubrir su blog. Aunque no he leído todas las entradas que contiene, sí lo he hecho con las suficientes de entre ellas como para hacerme una idea más o menos precisa de la línea de pensamiento que lo anima. Y déjeme decirle que desde este momento voy a ser uno de sus lectores más asiduos.
Hace usted una reflexión sobre el aborto y, si lo he entendido bien, es una reflexión hecha desde la izquierda. Si bien lo que voy a decir no guarda una relación directa con el tema del aborto, sí creo que puede contribuir -en muy pequeña medida- a iluminarlo desde otro ángulo.
Verá, supongo que estará al tanto del debate que se dio en Barcelona, ahora hará un par de años, sobre la prostitución y que se extendió a otras ciudades de España, Madrid por ejemplo. Bien, lo que me interesa destacar es que desde la izquierda parlamentaria se defendió su plena legalización, aduciendo que era “un trabajo como otro cualquiera” -la frase la escuché en boca de la concejala barcelonesa Inma Mayol de IC en reiteradas ocasiones-, sin apenas referencia alguna a las condiciones de esclavitud en que se ven obligadas a vivir la gran mayoría de las mujeres que ejercen este “oficio”.
Hay dos cosas que me llaman mucho la atención de la izquierda actual: la primera es el total olvido de la tradición política de la izquierda -tradición que arranca al menos desde la Revolución Francesa, aunque obviamente podemos encontrar antecedentes en otras épocas- y que han compartido -en lo que a la prostitución hace referencia- diversas corrientes: anarquistas, sindicalistas, socialdemócratas, comunistas (desde leninistas hasta trotskistas), etc. En este tradición la prostitución ha sido siempre considerada como la peor forma de explotación y de esclavitud, porque a la explotación económica une la explotación sexual y la marginación social. Y ahora resulta que es un oficio como cualquier otro. Increíble.
Lo segundo, que no es que me llame la atención, es que me escandaliza, es la frivolidad con esta izquierda aborda realidades tan dolorosas como lo son sin duda la prostitución o el aborto. La capacidad para banalizar unos dramas humanos de tales dimensiones resulta inaudita; pueden decir auténticas bobadas o realizar comparaciones absolutamente estúpidas e indignas (como las de la ministra de igualdad equiparando un aborto con sacarse un grano por cuestiones estéticas) y quedarse a la espera del aplauso, sin el más mínimo pudor.
Tengo la impresión que esta izquierda está tan perfectamente integrada en el sistema que no solo no constituye una alternativa al mismo, sino que lo refuerza sobre manera. Una verdadera desgracia. Se está construyendo un modelo de sociedad en comparación con la cual las sociedades esclavistas parecerán una broma amable.
Lamento la extensión. ¡Ah, se me olvidaba! En mi juventud milité en el PSUC (Partido Socialistas Unificado de Cataluña) y me sigo considerando persona de izquierdas -además de ser católico practicante-, razón por la que hace muchos años que no voto en las elecciones: ¿existe algún partido de izquierdas en la política oficial española?
Fabio Máximo
tienes migas la cuestión, ya lo creo y tiene sentido, visto así, que izquierda y aborto sea incompatible, pero los periodistas sabemos bien que cambiando el ángulo de visión las perspectivas cambias y con ellas las conclusiones, a veces, de forma radical. Por esto estamos condenados a pasarnos la vida discutiendo y a que algunos nunca se pongan de acuerdo....
Mientras nos ponemos de acuerdo protejamos la vida...
No creo que ser de izquierdas o de derechas vincule tus pensamientos sobre el aborto, ni sobre otras muchas cosas que se supone que piensas porque digas que eres de unos o de otros. De hecho, miles de veces me he preguntado que es hoy en día, en esta timocracia española al menos, la izquierda y la derecha, ¿acaso no son todos iguales? ¿acaso no buscan todos (en teoría y sobretodo antes de las elecciones) mejorar las condiciones para todos?
Así que no creo que estar a favor o en contra del aborto dependa de ser de izquierdas o derechas, cierto es que en el pasado podemos encontrar que la izquierda atacó el aborto y el nacional socialismo ("izquierda") lo promovió, ¿y?. Deberiamos pensar en la vida, sin pensamientos políticos o religiosos de ningún tipo.
la vida debe prevalecer SIEMPRE sobre cualquier otro argumento
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